Las grasas como combustible para la actividad fisica.

Al igual que los hidratos carbonos, las grasas tienen una "forma utilizable" básica en el cuerpo; los ácidos grasos libres (AGL). Las grasas ingeridas a través de la dieta se digieren produciendo ácidos grasos y una sustancie llamada glicerina. Después de que las células intestinales absorben los acidos grasos, estos se convierten en triglicéridos, que contienen una unidad (mol) de glicerina y tres unidades (moles) de ácidos grasos. Cuando los trigliceridos se descomponen, se liberan estos componentes.


Los trigliceridos representan la forma de almacenamiento de los AGL. Se encuentran depósitos de tigliceridos en el tejido adiposo (graso ) y en los músculos estriados. Ácidos grasos libres, que son transportados por la sangre a los músculos, donde se oxidan. Como lo veremos luego. La movilización de los AGL desde los depósitos de grasa del cuerpo hacia los músculos representa un aspecto importante en lo referente a la reducción del peso corporal a través de la perdida de grasa.
Existen dos forma principales de grasas como combustible, de los cuales disponen los músculos durante el ejercicio: - los ácidos grasos libres transportados por la sangre desde el tejido adiposo y los depósitos de trigliceridos en los propios músculos estriados.


Los depósitos de trigliceridos en el tejido adiposo se descomponen formando AGL, que luego son transportados a través de la sangre a los músculos estriados. Durante un ejercicio prolongado de moderada intensidad estos ácidos grasos libres contenidos en la sangre representan una fuente importante de combustible para la producción de ATP por el sistema del oxigeno. El consumo de AGL por los músculos que trabajan parece estar relacionado con la cantidad de ácidos grasos libres en la sangre. Se ha demostrado que los niveles altos de AGL inducido mediante la dieta y acoplado con reservas de glucógenos normales aumenta la resistencia.