La isla siniestra, detrás de cámaras.

Reminiscencia: Seleccionamos éste concepto debido a su evidente reiteración a lo largo de la película y lo creemos de importancia para entender el desarrollo y argumento de la misma. En diversos pasajes de la película el director trabaja con secuencias del pasado del protagonista, donde podemos notar el efecto traumático de tales “sucesos de su pasado” que perduran en la memoria del individuo afectado. No son sólo secuencias que se manifiestan como residuos de una “vida oculta”, sino también momentos donde el protagonista recuerda con dolor tales sucesos acaecidos a lo largo del tiempo. Encontramos momentos claves como palabras (“agua”, “Nazi”, “Campo de concentración”, “Mahler”), que cada vez que son mencionadas trabajan como “llaves” que abren la memoria y es la misma la que responde disparando tales eventos traumáticos que se reflejan en la expresión de angustia y dolor sopesado en su rostro. Como sucede durante la discusión con el psicólogo alemán, en tal escena, dicho interlocutor le recuerda a Edward cierta vivencia en los campos de concentración y es el mismo Edward quien rememora este evento y se pierde por un momento en su pasado. El director guía al espectador a aquella vivencia tormentosa del protagonista y consigue dejar en evidencia qué significa o qué podemos intuir respecto al concepto elegido.
Otro ejemplo claro de reminiscencia lo propone cada vez que irrumpe en su memoria el recuerdo de su mujer. Scorsese (Director del film) lo muestra sustancialmente en un sueño del protagonista, escena que concluye con su amada volviéndose cenizas. Cabe destacar, según lo leído en la tercera conferencia de Freud que es el letargo -y las fantasías desatadas en él- una instancia posible para trabajar con el inconsciente del sujeto e intentar “descondensar” imágenes y recuerdos del pasado que escondan un trauma. Esto no es casualidad, ya que para entender el origen y núcleo del trauma debemos interpretar la figura de su mujer: a quien asesino por haber ahogado a sus propios hijos. En consecuencia, Edward Daniels se presenta como un personaje atrapado, que le es imposible libertarse de su pasado y por eso descuida su presente y la realidad que lo sujeta.

Trauma - represión - resistencia: Edward Daniels ha vivido situaciones traumáticas, que hacen que su destino cambie para siempre. Uno de los hechos que va a marcar heridas profundas en su psiquis, es haber participado como agente militar de la Segunda Guerra Mundial, viviendo el horror de la misma, estando expuesto a acontecimientos traumáticos, y siendo protagonista de varias muertes.
El personaje comienza a verse afectado por el ambiente lúgubre, oscuro, de la Isla, sus recuerdos de la guerra y la muerte trágica de su familia, afecta su psiquis, haciéndole perder la discriminación entre fantasía y realidad. En el film, comienza a verse afectado cuando tiene sueños recurrentes de lo vivido en la guerra que le provocan malestar, recordaba cómo asesinaban a la gente sin compasión, y cómo él mismo lo hacía también. Acerca del trauma psíquico, Freud va a expresar que se trata de un acontecimiento en la vida del sujeto, o una experiencia vivida, que aporta en muy poco tiempo, un aumento tan grande de excitación a la vida psíquica, que fracasa toda posibilidad de elaboración, el aparato psíquico no puede procesar semejante cúmulo de excitación, y es en consecuencia que se originan los efectos patógenos y trastorno duraderos. Otro de los acontecimientos traumáticos es la muerte de su esposa e hijas, su mujer, quién sufría un trastorno, fue quién asesinó a sus hijos, por este hecho, el protagonista (en su fantasía, Teddy Daniels) asesina a su esposa, sumando otro hecho traumático a su vida que le provoca mucha culpa. Van a aparecer de aquí en más, alucinaciones (visuales y auditivas), ve a su esposa y a sus hija, y entabla conversación con ellas, siempre ligado de alguna forma a los hechos traumáticos (la guerra, la muertes). Dirá Freud, que los traumas darán claros indicios que tienen en su base una fijación al momento del accidente traumático. Estos enfermos repiten regularmente en sus sueños, la situación traumática. Es como si estos enfermos no hubieran podido acabar con la situación traumática, como si ella se les enfrentara todavía a modo de una tarea actual insoslayable.
Luego puede observarse la represión como estrategia de defensa, en el cual el YO se ve amenazado, por lo que la persona trata de rechazar acontecimientos que van a parar al inconsciente, los cuales son dolorosos e inaceptables para su psiquis, ya que le pueden provocar conflictos emocionales. En el caso del protagonista, esto puede verse en el momento que se da cuenta (con la ayuda de su psiquiatra para que recordara su pasado real y dejara atrás su fantasía), que él había cometido el hecho del asesinato de su esposa. Aquí Edward Daniels, reprime los sentimientos producidos por la dramática escena: la muerte de su familia, los niños ahogados por su madre, y el asesinato de su mujer por mano propia, aquí también reprime estos sentimientos, ya que siente una gran culpa. Vemos que reprime todos estos sentimientos que le resultan muy dolorosos e inaceptables, siendo ahí donde él crea una nueva identidad para sentir que tiene otra realidad, más tolerable para él, armando su propia fantasía, su propio delirio. Se puede observar la resistencia del protagonista como manera de defenderse de su realidad, a no hacer conscientes ciertos contenidos reprimidos (como las muertes), a excepción de un momento, casi al final de la película, en que Edward, gracias a la ayuda y colaboración de su psiquiatra, logra vencer la resistencia, y así entra en contacto con esa realidad dolorosa y se da cuenta del hecho, aunque este estado dura poco, volviendo a recaer. Respecto a la resistencia, Freud, va a decir que hay fuerzas que se oponen al tratamiento, parte de la mente se opone, porque es doloroso, o difícil el conocimiento de algunas partes de nosotros mismos, actúa como sensor en los sueños, la censura proveniente del YO. En el caso de Andrew, la fantasía que vive, la vive como algo real, teje su propio delirio y desde su lugar, se resiste a saber la verdad tan dolorosa como manera de defensa. 3. Terapia cognitiva: A través de este concepto se puede analizar el futuro de Edward Daniels. Esto sucede porque la historia, el argumento de la película, presenta un escenario donde se realiza un “gran simulacro” con el fin de ayudar al paciente-protagonista. En este escenario se construye la díada entre terapeuta y paciente. Ambos establecen una relación dialéctica y dinámica, que se basa en la línea argumentativa, “manualizada” e integrativa; todos conceptos que caracterizan a las terapias cognitivas con el fin de llegar a la independencia del paciente y mejorar, como mencionamos, su futuro. Durante distintas escenas se manifiesta el uso de la mayéutica socrática por parte del psiquiatra para derrumbar las creencias falaces que Daniels construyó en su psiquis, para así él pueda comenzar a construir una realidad veraz. Ejemplo de esto es la escena donde ambos quedan encerrados en cierta cripta, motivo de una tormenta. Allí el director utiliza una secuencia de movimiento de cámara circular, donde parece que el terapeuta encierra al paciente, lo insta a razonar, e intenta una acción concreta en la terapia. Como sucede con los discursos de los grandes dictadores, dar vuelta un solo silogismo implicaría derrumbar la totalidad del discurso.